Dos años sin televisión. Independentismo, trabajo y corrupción.

Antes de empezar quiero decir que esto no pretende ser un artículo político. Sólo me gustaría plasmar lo que he vivido sobre todo estos últimos meses.

Hace dos años le robé la determinación al mando de la TV de elegir el contenido que metía en mi cabeza. Ya venía de ver sólo noticias, documentales y películas sin embargo, no tengo duda de que la TV es un entretenimiento, pero yo después de esta temporada puedo decir que incluso estoy más tranquilo que antes. Ahora mismo puedo decir que tengo una visión subjetiva y menos influenciada por los medios de comunicación.

He sido monitor de tenis durante mucho tiempo, haciendo música desde los 16 años, producción tanto de imagen y sonido con cursos y de forma autodidacta y continuo estudiando psicología, en total he tenido sin exagerar unos 35 trabajos distintos en diferentes sectores.
Como sabéis actualmente vivo en Barcelona, una ciudad llena de oportunidades de todo tipo y quizá, culturalmente la más rica de España. Aún así… e igual que en Galicia o peor pero mejor pagado… recién llegado a Barcelona he tenido que malvivir tanto de la música (dinero difícil) cómo de la hostelería (dinero fácil). Incluso en mi situación a veces me he permitido ayudar al de al lado. Esto no es algo sorprendente sin duda para nadie que escuche los 10 min del noticiero antes de los 30 de los deportes.
De todas formas hace ahora 5 meses he tenido “la suerte” de entrar a trabajar en una especie de “holding” de arquitectura, inmobiliaria y abogados para inversiones asiáticas en España. Mucho dinero y todo tipo de transacciones por medio se unían a un discurso independentista y culé, ya que mi superior sigue y seguirá siendo directivo del Barça. (aclaro que yo ya no trabajo ahí y mi ética sigue igual o reforzada)

En resumen, pan y circo.

Si queréis entender curiosos paralelismos os dejo este salvados.

Dejar la TV me ha hecho sin duda más feliz, o al menos poder elegir de forma estricta su contenido. El independentismo no deja de ser una carta más en este business y si algo tiene de orgullo nacional lo será para los “obreros” y “jóvenes soldados” asediados por una publicidad cuanto menos dudosa.
El dinero para mi nunca ha sido de gran valor y sin embargo creo que eso me ha llevado a ganar dinero, si, pero muchas cosas más.
Yo seguiré viviendo, sin trabajo, sin tv, con mucha música y por muchas cosas más.