En el cambio. Hoy.

Yo vivo en Barcelona.

Una ciudad preciosa y cosmopolita con mucho de todo. En la búsqueda y en la carrera de esta vida en la que a veces te falta el aire, hoy después de llegar empapado al metro, una sonrisa sin pretensiones me ofreció un pañuelo para secarme.

No me cansaré ni descansaré hasta saber que la lucha no existe y que el amor a la vida y a las personas es nuestra principal ocupación.

Gracias.